La carrera política de Javier Osante Solís inició en el 2007 cuando siendo estudiante en la Facultad de Ingeniería Civil de la Uady fue impuesto por la entonces gobernadora Ivonne Ortega Pacheco como secretario de la Juventud.
En el 2007 Osante apenas tenía 25 años de edad cuando Ivonne lo incorporó en su gabinete, a pesar de que carecía de oficio político, no se había titulado y ni siquiera se sabía expresar.
En el 2010 Ivonne convirtió a Javier en diputado local, pero plurinominal ya que no ganó la elección pero entró al Congreso del Estado por repechaje.
Esa fue la legislatura del desmadre (2010-2012), ya que el PRI postuló a puro chavito, comenzando con quien fue el presidente del Congreso, Mauricio Sahí Rivero, continuando con Osante, Alberto Escamilla Cerón, Omar Corzo Olán, entre otros juniors.
Estos sujetos y los demás diputados de la legislatura del desmadre no aportaron nada a la sociedad, pero sí la endeudaron ya que aprobaron las solicitudes de préstamos millonarios de dinero que ordenó Ivonne Ortega.
Vale la pena indicar que durante su legislatura Javier Osante tuvo una pésima estrategia de redes sociales: regalar a la gente necesitada un miserable peso por cada seguidor nuevo en su cuenta de Twitter.
Así como lo lee, a pesar que cobraba un sueldo exorbitante de los impuestos de los yucatecos por hacer nada, Osante pretendía donar un miserable peso a una causa “justa” a cambio de cada “follower” en el desaparecido Twitter (hoy X).
No ganó seguidores pero sí recibió miles de mentadas de mauser por ser tan codo; y eso que él pretendía quedar como “generoso” ante los yucatecos.
En el 2012, cuando Rolando Zapata Bello se convirtió en desgobernador de Yucatán nombró a Javier Osante como director del INCAY; vale la pena decir que Rolando despidió a toda la gente de Ivonne Ortega, pero con Osante hizo la excepción a petición de ella.
Del 2018 al 2020 los yucatecos descansamos de él, pero a finales del 2020 regresó a la política en Movimiento Ciudadano, claro a invitación de Ivonne Ortega Pacheco, quien más.
En el 2024, Osante Solís se convirtió por segunda vez en diputado local plurinominal, gracias a que usurpó una candidatura que debió haber sido para un indígena.
Ni el INE ni el IEPAC se dieron cuenta que Javier usurpó una candidatura, y luego una diputación para un miembro de la comunidad maya de Yucatán.
Ahora no nos extrañaría que esté operando con Ivonne Ortega para que ambos vuelvan a convertirse en legisladores plurinominales en el 2027.
Hasta ahora Javier Osante lleva 19 años exprimiendo el presupuesto público, siempre bajo el cobijo de su pareja, Ivonne Ortega.