El panista Elías Lixa Abimerhi lleva ocho años como legislador federal y todavía le falta un año más.
Entró a la Cámara Baja en el 2018 siendo electo por el pueblo; en el 2021 repitió en el puesto, pero como plurinominal, y en el 2024 nuevamente tomó protesta como legislador pluri.
Cuando finalice la actual legislatura en el 2027 habrá cobrado 9 años como diputado federal, sin que hasta ahora entendamos los ciudadanos lo qué ha hecho por el pueblo en todo este tiempo.
Antes de llegar al Congreso de la Unión fue diputado estatal y regidor; es decir, lleva 14 años colgado de la ubre presupuestal.
Los yucatecos jamás lo han visto recorriendo algún municipio; la última vez que fue visto en campo fue en la campaña perdedora de su amigo Renán Barrera Concha.
Se sabe que Elías Lixa quiere ser alcalde de Mérida (en el 2030) y representa los intereses de Barrera Concha.
En caso de que llegara a convertirse en presidente municipal representaría el regreso de toda la gente de Barrera Concha al Ayuntamiento, entiéndase Alejandro Ruz Castro, Primo Martínez, Valerie Amador, entre muchos más que estuvieron nueve años en la Comuna.
Lixa ha demostrado muchas veces que no le interesa el desarrollo de Yucatán (ni de México) a él solo le preocupa ocupar cargos públicos bien pagados.
Desde hace unos meses ostenta el puesto de coordinador de la fracción parlamentaria de Acción Nacional en la Cámara Baja, pero eso no significa que a los yucatecos les vaya mejor; al contrario, es bastante sumiso con la 4T.