No cabe duda de que la política convirtió en millonario a Rogerio Castro Vázquez, pues pasó de mariachi a millonario, literalmente de la noche a la mañana.
El sueño empezó en el 2015 cuando gracias a una rifa entre militantes de Morena en Yucatán se ganó una diputación federal plurinominal, sin tener absolutamente ningún mérito, ni político, ni social ni académico, fue gracias a la suerte.
No caminó en campaña, no gastó un solo peso, no hizo ningún compromiso con los ciudadanos, simplemente esperó a que el Congreso de la Unión lo mande a llamar para tomar protesta.
Los tres años que fue legislador federal no hizo nada, más que levantar su dedo; en el 2018 López Obrador lo designó director nacional de INFONAVIT, donde empezó a meterse en escándalos no precisamente por su buen trabajo.
En el 2024 pidió a Morena primero ser candidato a gobernador y no se le concedió, luego pidió ser senador para tener fuero seis años, y tampoco se le concedió.
Terminó siendo delegado federal en Yucatán, pero los escándalos pesaron más y afortunadamente cayó; esperemos que lo investiguen y de ser el caso sea sancionado.
Las presuntas acusaciones que pesan sobre él no son poca cosa. Confiamos en que se realizará una investigación seria y objetiva.
Hace 15 años era miembro de un conocido mariachi, al mismo tiempo que era profesor; ahora es millonario. Obviamente dejó la música y la docencia porqué la política deja más.