¿Sufres por la baja presión de agua potable o de plano no tienes agua?
Lamentamos decirte que este problema social lejos de resolverse se empeorará.
En Mérida cada día hay más gente, pero también la construcción de enormes torres de departamentos en el norte de la ciudad está acaparando gran parte del vital líquido.
Prácticamente en cada colonia del norte de la capital yucateca hay una torre de departamentos o se están construyendo; hay lugares como Altabrisa y los alrededores de Vía Montejo donde existe más de una complejo residencial de lujo.
La pura edificación de esas viviendas verticales implica el uso de cientos de miles de litros de agua potable; pero una vez concluidas se seguirán consumiendo otros miles de litros del vital líquido para llenar piscinas y jacuzzis.
Es decir, tú no tendrás agua potable para bañarte ni para lavar tu ropa y tus platos, pero la gente que viene de fuera tendrá sus albercas llenas.
Vamos a poner un ejemplo para que este problema sea un poco más claro: hace varios años los vecinos de la alcaldía Benito Juárez, en la Ciudad de México, realizaron decenas de plantones para frenar la edificación del complejo Mitikah, porque se iba a llevar todo el agua que tenía la zona.
Mitikah es el edificio residencial más alto de la Ciudad de México, pero es un gran complejo también que incluye oficinas, clínicas, hospitales y el centro comercial más grande del país.
Tardó 20 años en construirse, siempre las autoridades frenaban su edificación por la presión de los vecinos de la Benito Juárez; el complejo residencial, hospitalario y comercial fue inaugurado hace pocos años y ocurrió lo que todo mundo pensó: los vecinos de la zona se quedaron sin el vital líquido.
Si bien es cierto que en Mérida no existe un complejo tan grande como Mitikah, también es verdad que sí existen decenas de torres de departamentos y de oficinas y consultorios, y se están levantando otros decenas de proyectos.
También es verdad que todos se ubican en el norte de Mérida, incluyendo la parte de atrás del anillo periférico, como Temozón; pero al final del día la escasez de agua afecta a todo el municipio, no solo al norte.
Además de todo eso, los vecinos del norte enfrentan un tráfico nunca antes visto, porque todas las zonas de interés se concentraron por donde ellos viven.
Chequen cuánto tiempo tardan estacionados en su vehículo en el periférico de Mérida en las horas pico de un día entre semana. Ahí es cuando podemos darnos cuenta un poco de la magnitud del problema.
Cada día hay más trafico, más calor, menos agua potable y un poder adquisitivo más bajo. Y lo peor todavía está por venir.